menu

Proyecto de Azotea en el edificio en Altura, Ciudad de Valencia.

Igual que cuando vemos a un viejo amigo, ver como en el se ve él paso del tiempo, llevado de una excelente forma, y que, a pesar del paso de los años, sigue siendo aquel amigo con el que compartiamos nuestra juventud. Observar, contemplar como Valencia ha afrontado el paso de multitud de civilizaciones, periodos histórico-culturales, momentos artisticos, ver como afronta el futuro, y ver, con que equilibrio lo ha hecho, y lo bien que ha llevado el paso de los años.

Planteamos una azotea que enmarca la vista, que atrapa la luz en una caja blanca perforada y que camina hacia el infinito por el manto del plano horizontal, prolongado por el Mediterraneo. Nuestro proyecto sive para dotar de coronación a un edificio, con base y cuerpo, pero sin capitel, aportando un nuevo enfoque compositivo al edificio preexistencia.

El plano horizontal que se extiende hacia el mar, sin romper con elementos verticales la continuidad, salvando el corte de la cornisa con una lamina de agua, que impide aproximarse al borde de la azotea.

Buscamos un espacio puro, ver Valencia, caminar hacia el mar. Un lugar donde estar, donde pensar, donde leer, donde conversar, un espacio para trabajar, para soñar para cenar, un sitio desde el que observar, donde tumbarse y disfrutar de las vistas y el espacio.

Enmarcando las vistas, conseguimos una panoramica de la ciudad de las fallas, de las mascletás, una vista controlada de una ciudad por la que pasaron Romanos y Muslmanes, ciudad capital del Mediterraneo en otra época, y que a pesar del paso del tiempo podamos exclamar al contemplarla, Valencia, ¡Que bien te veo!

 

El orden dentro de las partes y el orden del todo Alejandro de la Sota