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Proyecto de Vivero de empresas y Coworking en el Cabañal, Valencia.

Los tiempos que corren, una sociedad totalmente dinámica en constante movimiento, y una grave crisis económi- ca, han llevado a repensar el modo de trabajo de las personas. Entender un edificio de trabajo como un lugar fami- liar donde convivir con otros trabajadores, y tener servicios que no ofrecería la oficina tradicional.

El coworking del Cabañal parte como un proyecto novedoso y singular que conviva con el barrio y su forma de vida, este coworking debería nutrirse de lo que nos puede aportar el entorno y el barrio, un ambiente casi como si de un pueblo se tratase, la vertiente cultural reflejada mediante El Musical y la semana santa marinera (además de otros bienes culturales de interés) queda cubierta, la conexión con la ciudad a traves de un cercano transporte público y la proximidad a espacios de grandes eventos y ocio como la Playa de la Malvarrosa y el Puerto de Valencia, hacen de este un entorno con grandes fortalezas en el que insertar este tipo de edificio.

Al comenzar este proyecto tras un intenso proceso de análisis, terminé por concluir que los problemas a los que me enfrentaba con este proyecto debían ser abordados individualmente sin perder el conjunto de proyecto, la idea. La regularización de una manzana muy desvirtuada, es una de las premisas que me planteo en el proyecto, aportar regularidad a nuestra manzana de manera que acabe por entenderse como una manzana con la tipología propia del barrio, pero con sus singularidades, como son los grandes hitos y las calles interiores que conectan sendas plazas. Se opta por extender un pavimento que recoja toda la manzana, distinguiendo espacios de circulación y espacios de estancia a través de este pavimento, pero sin llegar a hacer una distinción profunda, sino más bien sutil, con una materialidad igual para el pavimento de toda la manzana y jugando con los distintos tipos de despiece o de distancia entre juntas.

En segundo lugar, el respeto a la preexistencia, puesto que nos lo exige la singularidad del barrio. Realizar un pro- yecto con el respeto que el entorno precisa, siendo el barrio nuestra primera preexistencia, sus viviendas, sus calles y en general todo lo que constituye que ser propio del barrio.
Las naves son una clara preexistencia a tener en cuenta, mucho menos etérea que lo que se puede deducir del barrio.

Tras el análisis, puede observar in situ como la preexistencia de las naves alberga ciertos valores, bien es cierto que no posee un valor constructivo ni arquitectónico único, pero si un gran valor espacial, digno de conservar y aprove- chable por nuestro proyecto. Por este motivo, siguiendo la dinámica de respeto a las preexistencias, se plantea man- tener las naves en su totalidad, interviniendo únicamente para insertarlas en el proyecto y repararlas de manera que se entiendan como parte del proyecto siendo funcionales y acordes a lo que se exije hoy en día de un edificio de este tipo, cumpliendo las premisas básicas de estabilidad y estanqueidad.

Además, tenemos un arbolado en la plaza Calabuig al que nos debemos enfrentar ya que se encuentra dentro mismo de los límites del proyecto, pero puestos a respetar hay que plantearse si es necesario suprimirlos o no. El presente proyecto no contempla la supresión de estos, ya que se pueden insertar dentro del mismo, y como hemos enunciado la premisa es el respeto a la preexistencia, por lo que se integrarán en el pavimento de la plaza.

Como ya hemos dicho, buscamos una regularidad, una regularidad que se manifieste en todas las perspectivas, tanto en planta como en alzado, por lo que se busca unificar cotas de cornisa, salvando las medianeras propias de nuestro proyecto. En planta se busca disponer una serie de volúmenes buscando la mayor regularidad de la plaza Calabuig, en alzado, en la medianera del musical junto al edificio de viviendas de la plaza Calabuig, buscaremos la cornisa de este para que se entienda como una continuidad de fachada. Para reforzar estas ideas de regularización se dispondrán pieles en fachada, insertas en los volúmenes, de manera que no se entienda como una piel exenta, sino más bien como una cara de volumen enfatizada con el argumento de la piel exterior; de cara a la plaza Calabuig, y este, será el mismo método que emplearemos en la nave, forrando esta de una piel muy estudiada, con penetraciones cenitales de luz definiendo un espacio interior mediante una piel inserta en la piel exterior de la nave preexistencia. Se pretende que esta piel sea continua de manera que se entien- da la idea de regularidad de forma clara.

Con todas estas premisas, se dibuja el esquema de funcionamiento claro, entendido como una sucesión de oeste a este de Preexistencia (Naves), patio de separación, bloque, plaza, bloque, patio de separación y preexistencia (El Barrio del Cabañal).
Esta es la idea básica del proyecto, siempre buscando que se entienda como tal, vinculando el espacio de las naves a la plaza haciéndola participe de su mecánica, definida por tres bloques que aportan regularidad enfatizados por las pieles, y los patios que marcan el respeto a la preexistencia.

 

Confundir arquitectura con obra de arte da lugar a muchos excesos Rafael Moneo